Marmolejo es un capítulo aparte en nuestra especial relación con Palacio Valdes. En mayo de 2003, año emblemático en la efeméride del escritor, pues se
daba la coincidencia del centenario de la publicación de su novela "La Aldea
Perdida" y el ciento cincuenta aniversario de su nacimiento, La Pegarata se desplazó a
la hermosa localidad jiennense de Marmolejo, situada a la sombra de las estribaciones de Sierra
Morena y al lado del Guadalquivir, con la intención de contactar con
su Corporación; el fin, hermanar esta ciudad con Laviana dadas las largas
temporadas que don Armando pasó allí en su famoso balneario y donde desarrollo
una de sus novelas más brillantes "La Hermana San Sulpicio".
¿Que mejor homenaje
que dos ciudades se hermanen por su vinculación con un escritor? Y en esa villa andaluza envuelta en huerta y aires
serranos, pudimos comprobar el
sentimiento de pertenencia y simpatía que los marmolejeños
tienen hacia el escritor lavianés. En el encuentro con miembros de la
Corporación municipal de Marmolejo se rindió un homenaje sencillo pero
emocionado al escritor asturiano. La teniente de alcalde Isabel Godoy, todo
hospitalidad y entrega desinteresada hacia la embajada lavianesa, dijo unas
palabras sinceras y llenas de entusiasmo: Marmolejo debe a don Armando la
primera descripción literaria
de su balneario y de la facultad curativa de sus aguas. El acto protocolario en
el salón de plenos del Ayuntamiento de Marmolejo, finalizó con un intercambio de
presentes, quedando patente el interés por la propuesta de hermanamiento.
Seguidamente la comitiva se dirigió al restaurante del balneario, donde fue
agasajada con una comida de hermandad y en donde la directora del complejo
hostelero, María Jesús Peralta, demostró su profesionalidad. En la sobremesa, la
teniente de alcalde Isabel Godoy, y la concejala de Asuntos Sociales Teresa
Moreno, junto con los miembros de La Pegarata leyeron varios pasajes de "La
Aldea Perdida" como un
reconocimiento de Marmolejo y Laviana hacia el novelista amigo. Consecuencia de aquél encuentro
lleno de atenciones, La Pegarata inició diversas
gestiones ante el Ayuntamiento de Laviana, que contaron en todo momento con la
especial ayuda del Alcalde de Laviana, José Marciano
Barreñada Bazán, y así el 4 de octubre de 2003, en el
salón de plenos del Ayuntamiento de Laviana,
con la presencia de la Corporación lavianesa y una representación del
Ayuntamiento de Marmolejo, su Alcalde, José Cristóbal Relaño
Cachinero, y el concejal de cultura Carlos Sevilla, tuvo lugar el acto solemne
de hermanamiento con la lectura
y firma del Protocolo de Hermanamiento.