Otro evento más que La Pegarata puso en marcha en el año 2003 para contribuir al recuerdo del escritor lavianés en el año Palaciovaldesiano por excelencia, fue el diseño y organización de las jornadas gastronómicas "La Aldea Perdida" que se han venido celebrando el primer fin de semana de octubre.

        El menú, basado en sus textos, es un homenaje a la gastronomía de una época basada en la subsistencia, una época labriega y rústica, de penuria y entereza, severidad y convicción.

        El mantenimiento de las jornadas depende evidentemente de la hostelería local; desde La Pegarata creemos que su consolidación, ayudaría sin duda al atractivo turístico de la zona, introduciendo si así se considera preciso, las variaciones, o en su caso, un nuevo diseño del menú a presentar.

        ... Comieron el capón asado, las truchas salmonadas, las olorosas judías con morcilla y lacón, la rica empanada de anguilas, todo aderezado y servido por las manos primorosas de doña Robustiana, a quien servía en esta ocasión de azafata la vivaracha Flora. Bebieron el espeso vino de Toro, traído en odres desde Castilla, a través de las montañas que separan a esta región de las Asturias, por el propio Martiñán, que ahora lo servía loando sin cesar su pureza y sus virtudes. Bebieron aún con más placer la sidra de la pomarada de don Félix ...

La Aldea Perdida - 1903 - Armando Palacio Valdés